Búsqueda de inquilino
Encontramos y cualificamos al inquilino con tus condiciones, tramitamos el seguro de impago y dejamos el contrato firmado. A partir de ahí, la relación con el inquilino la llevas tú.
Una vivienda vacía cuesta dinero todos los meses. La ponemos en renta buscando al inquilino que tú quieres, no al primero que aparezca. Y solo cobramos cuando está alquilada.
El piso es tuyo. Nosotros no decidimos por ti: te contamos lo que estamos viendo en el mercado, tú marcas las condiciones y nosotros las hacemos cumplir durante toda la búsqueda.
Te decimos por cuánto se está alquilando hoy algo como lo tuyo, en tu zona. El precio final lo pones tú.
Familia, pareja, gente que trabaja fuera, con mascotas o sin ellas. Tú marcas el filtro y no te traemos a quien no encaje.
Nóminas, vida laboral, consulta de ficheros de morosidad… Pedimos lo que tú nos pidas, y te decimos qué conviene según el caso.
Si un candidato no cumple algún requisito tuyo, te planteamos las alternativas posibles dentro de lo que tú has marcado. Pero nadie entra en tu piso sin que tú digas que sí.
Encontrar a alguien que quiera tu piso es fácil. Encontrar al que va a pagar puntual y cuidarlo es lo que marca los próximos años.
Con buenas fotos y la información completa, para atraer a quien de verdad encaja y no a curiosos.
Atendemos las llamadas, enseñamos el piso y descartamos lo que no cumple tus condiciones. Tú no pierdes tardes en visitas que no van a ningún sitio.
Comprobamos la documentación que hayas pedido y estudiamos si el candidato aguanta la renta. Un inquilino que no puede pagar es un problema de años, no de meses.
Con tus condiciones dentro, la fianza y las garantías en regla, y todo firmado como toca.
Ese es el tiempo que solemos tardar en encontrar inquilino, y es así porque cualificar bien lleva su tiempo. Podríamos alquilarlo en tres días: bastaría con dejar de mirar a quién se lo damos.
En un alquiler, la prisa siempre juega en contra del propietario. Un mes vacío se recupera; un mal inquilino, no.
Puedes pedir nóminas, vida laboral y ficheros de morosidad, y las pedimos. Pero el filtro más duro es la aseguradora: presentamos al candidato, ella estudia sus números y decide si lo cubre. Si sale que sí, no es nuestra opinión — es alguien que se juega su dinero diciendo que ese inquilino paga.
Nosotros lo tramitamos por ti. Trabajamos con varias aseguradoras y también con la tuya, si tienes una de confianza.
La póliza no va incluida en nuestros honorarios: la prima se la pagas a la aseguradora, no a nosotros. Te decimos si tu inquilino es asegurable y cuánto cuesta, y decides con el dato delante.
Los dos incluyen la búsqueda, la cualificación y el contrato. La diferencia está en lo que pasa a partir de la firma.
Encontramos y cualificamos al inquilino con tus condiciones, tramitamos el seguro de impago y dejamos el contrato firmado. A partir de ahí, la relación con el inquilino la llevas tú.
Todo lo anterior y, desde la firma, el trato con el inquilino lo llevamos nosotros. Tú cobras tu renta cada mes y no tienes que hacer nada más.
Tú te enteras de que algo se ha roto cuando ya está arreglado.
Solo cobramos cuando el piso está alquilado. Si no lo alquilamos, no nos pagas nada.
Dinos dónde está el piso y cómo está, y te decimos por cuánto se puede alquilar hoy y qué servicio te encaja mejor. Sin compromiso.
Recibe un aviso en tu email en cuanto publiquemos algo nuevo que encaje con lo que buscas.