Las trampas de las hipotecas

25 Julio, 2017

El descenso del precio de la vivienda ha sido, quizá, el factor más importante para que muchas personas se hayan decidido a comprar el que será su hogar, bien sea pagando el importe total del inmueble al contado o hipotecándose. Sin embargo, son miles las personas (especialmente jóvenes) que esperan conseguir una buena oportunidad laboral (esto es, conseguir “escapar” de los contratos temporales y de trabajos mal pagados) para que una entidad bancaria les conceda un préstamo para lograr la tan ansiada independencia.

Los afortunados a los que el banco sí les conceda una hipoteca han de tener cuidado a la hora de buscar uno que ofrezca las mejores condiciones (si no te obligan a hacer la hipoteca con un banco en concreto), ya que no todo es tan bonito como lo pintan en la publicidad.

Muchas entidades se amparan en la famosa letra pequeña para cometer pequeños fraudes o, dicho de otro modo, para no decir toda la verdad sobre las condiciones de aquello que vas a firmar. Presta atención a la letra pequeña de los anuncios (y de los papeles que vayas a firmar) y pregunta todas las dudas que tengas las veces que haga falta si no quieres cometer errores y arrepentirte de una decisión de tal magnitud. Además, para ayudarte te hablaremos sobre las trampas más habituales que suelen presentarse en estos casos y en las que caemos a menudo:


• Mucho ojo con lo que te venden en los anuncios de la tele. Aunque es cierto que en ocasiones ofrecen unas condiciones muy asequibles en apariencia, ten en cuenta que ésas suelen ser para los “clientes ideales”, es decir, para aquellos que cumplan todos los requisitos que estipule el banco (ya no sólo el tener solvencia económica demostrable). De no ser así, la entidad hará algo para asegurarse de obtener la solvencia que quieren y así no correr ningún riesgo hipotecando a dichas personas.


• En cuanto a las condiciones (tanto las que veas en los anuncios como las que te citen una vez en la oficina) habrás de comprobar que todas pueden darse a la vez porque a veces se contradicen y excluyen entre sí (lee bien la letra pequeña de ellas).

 

• También nos engañamos a nosotros mismos cuando nos ofrecen una comisión de apertura del 0%. Gran error. El resto de la hipoteca contiene comisiones e intereses que la encarecen más que esta simple (pero necesaria) comisión.


• Otra de las trampas que nos parece muy atractiva a la vista son las cuotas bajas que nos ofrecen los primeros años. Ten en cuenta que en los siguientes no serán tan bajas (es probable que hasta doblen el tipo de interés). Suponen un gran sablazo y costará mucho llegar a fin de mes con los sueldos actuales.


• Huye de las hipotecas “sin suelo”. Obligan a pagar un tipo de interés bastante alto (generalmente ronda el 3’5%) durante los primeros años de hipoteca. Lo que realmente estamos haciendo es pagar el suelo sobre el que se asienta la vivienda (aunque con fecha de caducidad).

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