Cómo actuar frente a los ruidos excesivos en tu comunidad de vecinos

13 Julio, 2017

La vecina de arriba taconeando a las tres de la madrugada, perros ladrando constantemente, las discusiones de los vecinos de al lado, un bebé cuyo llanto rompe nuestro plácido sueño noche tras noche, el crujido de la escalera o el traqueteo del ascensor…


Los ruidos excesivos en nuestra comunidad de vecinos que limitan nuestro descanso son muchos y son demasiadas las ocasiones que no sabemos qué hacer ante ellos. ¿Nos callamos y los seguimos aguantando en silencio o nos quejamos en la próxima reunión? En realidad, las quejas vecinales por ruido excesivo son muy comunes (pueden registrarse hasta un 35%, según los datos del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid). Pero, si no sabes qué hacer, te lo explicamos.

 

Qué se considera “ruido excesivo”

En primer lugar, antes de quejarnos o iniciar algún trámite legal, cabe aclarar qué se considera ruido excesivo y cuál está dentro de unos límites tolerables. No podemos evitar hacer algo de ruido de cuando en cuando y hasta sobrepasar el ruido soportable esporádicamente siempre que existan motivos convincentes: alguna obra en casa o una mudanza, por ejemplo, cuyo horario dependerá de la normativa de la localidad, aunque suele ser de 08:00 a 20:00 (aprox.). Seguro que tus vecinos (o tú mismo) lo entenderéis y lo permitiréis un par de días.

Si bien cada localidad tiene su propia normativa de ruido, el límite máximo en horario nocturno suele situarse en torno a los 30 decibelios (que ascienden a 35 dB durante el día). Nadie está obligado a vivir día tras día con ruidos que soporten dicho límite. En caso de superar la barrera de lo soportable y de convertirse en una molestia que limite nuestro descanso y tranquilidad constantemente, se debe actuar.

 

Cómo debemos actuar frente al ruido excesivo

En España la normativa que establece los niveles de ruidos máximos en las comunidades de propietarios se rige por el Código Técnico de la Edificación, la Ley de Ordenación de la Edificación, la Ley del Ruido y Decretos autonómicos, Ordenanzas municipales de Protección del Medio Ambiente Urbano y la Ley de Propiedad Horizontal, que hace referencia a los ruidos molestos de los vecinos en su artículo 7.2, en el que siguen el siguiente protocolo:

Si son los ruidos provocados por un vecino los que nos molestan, el primer recurso (y el más lógico) es dialogar con él (o ella) para intentar conseguir que pare. Si no lo conseguimos, ya habrá que hablar con el presidente de la comunidad, quien deberá advertir nuevamente a dicho vecino. Tras ello y después de convocar una junta de vecinos para tratar el tema en el orden del día, ya hay que interponer una demanda. También podemos aprovechar esta reunión para establecer unas normas de convivencia para todos los vecinos.

La comunidad de vecinos también puede desentenderse del problema, por lo que el afectado puede recurrir a la justicia individualmente. De todos modos, se ha de contar con un informe de medición acústica (que puede realizar la policía local si la llamas cuando se esté produciendo el ruido en cuestión) que demuestre que el nivel de ruido realmente sobrepasa los decibelios máximos permitidos por la normativa.

Mediante un juicio ordinario el juez adoptará las medidas que considere necesarias para asegurar el fin de los ruidos, que pueden ser en contra del propietario (o inquilino, en caso de estar alquilada) de la vivienda o del local, pudiendo llegar a suponer una indemnización por daños y perjuicios (la sanción económica varía según la normativa de cada ciudad) o hasta la privación del uso de la casa por un periodo máximo de tres años.

 

Alquileres:

Si tienes un piso alquilado y tus inquilinos son los que molestan al resto, tú, como casero, respondes por ellos. Habla con ellos y explícales la situación para finalizarla. Si no hay una solución, la comunidad de vecinos puede demandarte y tú puedes instar la resolución del alquiler por actividades molestas del inquilino.

En cambio, si eres inquilino y es a ti a quien molestan los ruidos de los vecinos, habla con tu casero, pues él es quien ha de expresar y hacer llegar tu queja al presidente de la comunidad para que pueda ser solucionado.

 

Mascotas:

Hay propietarios que se van de casa unas horas (a trabajar, a hacer deporte, al cine…) dejando a su mascota sola en casa, lo que provoca que el animal haga ruido reclamando la vuelta de su dueño. Son como un vecino más, por lo que puede acabar siendo molesta para el resto.

Aunque la Ley de Propiedad Horizontal no trata este tema, la normativa municipal sí lo hace. Además de hablar con el vecino en cuestión y con el presidente de la comunidad, ve al ayuntamiento de tu localidad para que te informen sobre lo que se ha estipulado sobre la tenencia de animales en viviendas.

Estas normas suelen establecer horarios de permanencia de animales en patios o terrazas, además de limitar el número de animales por vivienda. Si tu vecino incumple la normativa, puedes denunciarle al ayuntamiento.

 

Instalaciones del edificio:

Si hay alguna instalación del edificio que te causa molestias por ruido excesivo (ascensor, puertas de garajes, timbres…), habla con el presidente de la comunidad y con el administrador de fincas. De todos modos, la Ley de Propiedad Horizontal marca que es la comunidad de propietarios la que debe responder en este caso y llevar a cabo todas las reformas necesarias para conservar adecuadamente el edificio.

96 698 02 45
Chat